martes, 27 de diciembre de 2011

Con alas para enseñar

ACTUALIDAD

Oficiales y suboficiales de la Fuerza Aérea Uruguaya recibieron entrenamiento en Paraguay. La Fuerza Aérea Paraguaya, con sobrado orgullo, puede mencionar que es capaz de brindar su grano de arena para contribuir en la formación de fuerzas de países amigos.

por Roque González Vera
Instructores de la Fuerza Aérea Paraguaya trabajaron de cerca con los pilotos de la Fuerza Aérea Uruguaya, quienes estuvieron en el país poco más de dos meses.

Seis efectivos de la Fuerza Aérea Uruguaya recibieron entrenamiento especializado en nuestro país. Entre octubre y diciembre, cuatro oficiales participaron del curso de comandante de vuelo y copiloto efectivo; los suboficiales, por su parte, fueron formados como navegantes de vuelo. El proceso de formación estuvo a cargo de la Fuerza Aérea Paraguaya. Un equipo de instructores de la 1ª Brigada Aérea trabajó de cerca con sus colegas de Uruguay.

El Cnel. Miguel Ángel Bordón, comandante del Grupo Aéreo de Transporte, expresó: “El año pasado iniciamos un programa de cooperación con la Fuerza Aérea Uruguaya, para operaciones con el avión CASA 212”. Tanto Uruguay como nuestro país utilizan similares aeronaves y –añadió- “estamos compartiendo nuestra experiencia para formar comandantes y copilotos”. En la primera oportunidad llegaron a nuestro país cuatro uruguayos y en esta oportunidad se ha recibido a seis, entre quienes estuvieron dos suboficiales.

El mayor Oscar Santacruz señaló que el programa de entrenamiento se dividió en tres fases: sistema de vuelo, operaciones y misiones de práctica. “En sistema de vuelo aplicamos lo que se conoce como escuela de tierra, donde se busca que los pilotos conozcan los sistemas de vuelo, así como el protocolo en casos de emergencia”.

Dentro de ese plan se realizaron operaciones con tripulación mixta; es decir, paraguaya y uruguaya. Cada grupo tuvo seis horas de vuelo junto con seis misiones diferentes. El entrenamiento de vuelo estuvo a cargo de instructores paraguayos. Finalmente, llegaron las misiones de práctica.

Dichas misiones consistieron en pilotar vuelos de saltos de paracaidistas militares, donde la pericia del piloto determina la seguridad de los hombres que se arrojan al vacío. A esto se sumaron vuelos de acción social, sobre todo en el Chaco paraguayo.

Recordaron misiones de evacuación aeromédica. “El 15 de noviembre se produjo un accidente en Mcal. Estigarribia. Salimos a las 23 y el vuelo nocturno siempre tiene una gran cuota de riesgo, pero se logró cumplir con éxito la misión, trayendo a un ciudadano civil hasta Asunción, para recibir atención especializada”, cuenta.

Cada uno aporta lo mejor

El Cap. Miguel Olivera Vera, oficial a cargo de la delegación uruguaya, resaltó el proceso de formación en Paraguay. “Un curso excelente, bien organizado, con una planificación envidiable y misiones de entrenamiento que nos permitieron consolidar nuestro proceso de formación. Sin duda alguna, la ayuda que nos dio Paraguay tiene gran importancia para la Fuerza Aérea Uruguaya”.

El Cap. Olivera Vera recordó que Uruguay tiene numerosas misiones en las operaciones de paz de la ONU; “esto significa que buena parte de nuestro personal se encuentra fuera del país. En el momento de formar personal de recambio vienen los problemas”, detalló.

A esto se sumó otro inconveniente: “La Fuerza Aérea Uruguaya tenía un avión CASA 212 en Haití. La aeronave tuvo un accidente al intentar cruzar una cordillera montañosa. Se estrelló, falleció toda la tripulación y ahora queda formar nuevo personal”.

El Tte. 2º Alberto Borderre Tregarthen agregó: “Junto con los instructores paraguayos estuvimos viendo qué tiene cada fuerza aérea para aportar en el proceso de entrenamiento, a fin de que cada una diera lo mejor de sí. Una de las cosas muy buenas fue conocer la cartilla de vuelo; la nuestra es bastante simple. En Paraguay utilizan una cartilla más completa y sobre todo de mucha practicidad. Veremos la manera de introducir cambios en la nuestra”.

Por su parte, el Tte. 1º Alejandro Bignoli Peretti refirió: “En Paraguay, los suboficiales navegantes forman parte del equipo de vuelo; son parte de la tripulación en el sentido de planificación, preparación e inclusive participan de las reuniones preparatorias. Nosotros no tenemos una participación tan activa de los suboficiales y creo que la experiencia de la Fuerza Aérea Paraguaya es muy importante, por eso se incluyó en la delegación uruguaya a dos navegantes. En Uruguay no tenemos curso de técnicos navegantes”.

Ayuda paraguaya

La Fuerza Aérea Uruguaya no cuenta, en este momento, con instructores de vuelo para los aviones CASA 212, de fabricación española. Paraguay brinda su cooperación y en retribución se recibió la invitación para que el año próximo oficiales de nuestro país viajen a Montevideo. Allí se dictará un curso de estado mayor y se incluirá a nuestros pilotos en misiones de vuelo a la Antártida.

El Cnel. Miguel Ángel Bordón resaltó la formación de los pilotos uruguayos. “Es personal altamente calificado, muy buenos profesionales. Esto facilitó la labor de entrenamiento. Vinieron muy bien preparados”.

Los efectivos uruguayos coincidieron en resaltar la hospitalidad con que fueron recibidos. “La hospitalidad paraguaya es proverbial. En Uruguay se habla mucho y bien del Paraguay; la verdad es que el pueblo es extraordinario. En todos los ámbitos y misiones en que nos tocó participar fuimos muy bien recibidos. Los dos meses y medio que pasamos aquí son inolvidables”, agregó el Tte. 1º Nicolás de Souza.

El nivel técnico y humano de la Fuerza Aérea Paraguaya resalta en el momento en que se comparten experiencias. Sin duda alguna, esta agrupación militar ya no se limita a recibir asistencia técnica, con sobrado orgullo puede mencionar que es capaz de brindar su grano de arena para contribuir en la formación de fuerzas de países amigos

25 de Diciembre de 2011 00:00

Fuente: www.abc.com.py

No hay comentarios:

Publicar un comentario